Abrís la app del broker y ves un número grande: tu saldo. Está bueno verlo, pero enseguida aparece la pregunta que ese número no contesta: ¿eso es ganancia, o es la plata que puse? Y si es una mezcla de las dos, ¿cuánto de cada una?
Saber cuánto ganaste de verdad parece obvio y no lo es. Compraste en varias fechas, a distintos precios, pagaste comisiones, cobraste algún dividendo y arriba de todo el dólar se movió. Cada una de esas cosas cambia el resultado. Vamos por partes.
El primer error: confundir saldo con ganancia
El saldo es cuánto vale hoy lo que tenés. La ganancia es esa cifra menos lo que pusiste para llegar ahí. Si invertiste $1.000.000 y hoy tu posición vale $1.150.000, tu saldo es $1.150.000 pero tu ganancia es $150.000. Parece una tontería, pero casi ninguna app de broker te hace esa resta: te muestra el valor de mercado y listo.
Y la resta se complica cuando no compraste todo de una. Si fuiste comprando la misma acción en enero, en marzo y en junio, ¿cuál es “el precio” al que la compraste? Ahí entra el costo promedio.
Ganancia realizada y no realizada: no es lo mismo
Hay dos ganancias distintas y conviene no mezclarlas (lo explicamos más a fondo en el glosario: PnL realizado y no realizado):
- No realizada: la que tenés “en el papel”. Compraste algo, subió, pero no vendiste. Es ganancia mientras no la toques; si el precio baja mañana, se achica.
- Realizada: la que ya cerraste. Vendiste y la diferencia entre lo que cobraste y lo que te había costado es tuya, sí o sí.
Cuando vendés solo una parte de lo que tenías, aparece la pregunta de qué unidades vendiste: ¿las primeras que compraste o las últimas? El criterio más usado (y el que aplica la mayoría de los cálculos impositivos) es FIFO: primero entra, primero sale. Se asume que vendiste las más viejas.
Si querés ver el número exacto sin hacer la cuenta a mano, armamos una calculadora de ganancia FIFO: cargás tus compras en varias tandas y la venta, y te dice el resultado realizado, el costo de lo que vendiste y el costo promedio de lo que te queda.
Las comisiones se comen un pedazo
Cada compra y cada venta paga comisión, y esa plata sale de tu ganancia. Una operación que “subió 3%” capaz que, neta de comisiones de entrada y salida, te dejó bastante menos. Medir la rentabilidad neta —descontando lo que pagaste de comisiones— es la única forma de saber cuánto ganaste de verdad, no cuánto se movió el precio.
Y arriba de todo, el dólar
Si invertís en Argentina, tu rentabilidad depende de en qué moneda la mires. Una posición puede estar en verde en pesos y en rojo en dólares al mismo tiempo, simplemente porque el dólar corrió más rápido que tu inversión. No es un detalle: es la diferencia entre creer que ganaste y haber perdido poder de compra.
Por eso conviene mirar el rendimiento en las dos monedas, y tener claro en qué dólar mirás tu portfolio (oficial, blue, MEP o CCL cuentan historias distintas). Para separar cuánto de tu ganancia es real y cuánto se lo comió la inflación o el dólar, tenés la calculadora de rendimiento real.
Entonces, ¿cómo medís la rentabilidad?
La rentabilidad es la ganancia dividida por lo que invertiste, expresada en porcentaje. Ganar $150.000 no dice mucho solo: sobre $1.000.000 es un 15%, sobre $10.000.000 es un 1,5%. El porcentaje te deja comparar inversiones de tamaños distintos y, sobre todo, comparar contra una referencia: ¿le ganaste a un plazo fijo? ¿le ganaste al S&P 500 o al Merval? Ganar está bien; ganarle al mercado es otra cosa. Si querés el número sin hacer la cuenta, la calculadora de rentabilidad lo saca con tu monto inicial, los aportes y el valor de hoy.
La cuenta completa, entonces, junta cuatro cosas:
- Ganancia realizada + no realizada.
- Menos comisiones.
- Más dividendos cobrados.
- Todo medido en la moneda que te importa.
Hacer eso a mano en un Excel es posible, pero se rompe rápido: precios desactualizados, fórmulas que se pisan y cada operación nueva para cargar. Es exactamente el trabajo que Vesty hace por vos: sumás tus operaciones una vez y te muestra cuánto ganaste —realizado y no realizado, neto de comisiones, en pesos y en dólares— sin que tengas que rehacer la planilla. Si te interesa el enfoque, así medimos la rentabilidad de tus inversiones.